martes, 9 de diciembre de 2008

Palabras de Mujer


"Flor en llamas"
Serie: Todos los Fuegos.
E. Sanguino.


Oración para curar el desamor en una noche de muertos

Muertos: llévense mis huesos fríos, llévense mis cenizas y los cuerpos putrefactos que me habitan. Muertos, que tienen más calor que yo, más vida que mi corazón, mas fuerza. Yo maldigo mi dolor. Este monstruo lacerante que he alimentado. Lo maldigo y lo reduzco hoy a su más infinitesimal expresión. Yo escupo su memoria, su aliento, sus moléculas. Lo entierro ¡No! lo quemo, lo aniquilo en la hoguera de la gelidez ¡Cuántas veces deba!

Convoco a ángeles caídos y almas en pena, los reúno para entregarles estos costales de carne sucia y tierra y ojos que ya no miran y pasos que ya no siguen y voces que ya no llaman y mentes que ya no piensan y corazones inclementes como gatos bajo la lluvia, como perros calcinados como cocodrilos muecos y fantasmas insomnes. Les entrego esta pestilencia que algún día fue sublime, esta escoria de nada, este saco de todo. Mil sanguijuelas adictas a mi, mil neuronas irrecuperables, sonrisas que dejé escapar, gimoteantes. El espacio que perdí enfrascada en esperas inútiles. Las oraciones exasperadas e infructuosas a santos de nombres imposibles y efectividades aún peores, los hechizos de retorno que no fui capaz de emprender.

En el nombre del ave Fénix, en el nombre de los irredentos, de los condenados, yo clavo una espada en el centro de esta montaña de lava, sangre, pus y mierda prensada, bailo al son de las tormentas y canto desgarradamente que lo que no acaba conmigo me hace más fuerte(la frase es de Nietzsche). Hoy muero con mis tres cadáveres y no me da miedo morir. Porque hoy mismo, al hacerlo, renazco limpia y hermoseada por mi voluntad. Los mato, los mato, los mato, en una trinidad infalible.

Ya no podrán hacerme ningún daño. Yo los expulso de mi alma, espíritus de la ingratitud, yo los expulso de mi ser, pequeñas nadas. No les deseo suplicios de Tántalos pero tampoco seguiré siendo Prometeo encadenado. Ya no hay más hígado fresco para ustedes: buitres, urracas, gallinazos, chulos, ratas mantecosas, piojos con grietas. En mi nombre y en el nombre de las diosas que me habitan y me guían, en el nombre de las lobas sabias, de las encantadoras, de las Scherezadas, las sirenas y de Circe y también en el nombre de las posesas perdidas de amor: la prisionera de la torre de Nesle, Juana la Loca, la mujer del muelle de San Blas, Penélope, la de Serrat, y hasta Lady, Lady, Lady, la que se pinta los ojos de azul, los envío al agujero negro del espacio, cerdos, y huesos, aún con odio, con dolor y un mísero fragmento de amor que no he podido destilar de mi piel. Los lanzo al cosmos para que se desintegren, restos de meteorito que nunca más me podrán dañar. Por el poder de Lilith, María Sabina y la Guadalupana, yo los olvido, me curo de ustedes, para siempre.

Amén.

Rezarla aún sin fe. Gritarla a la luna o al sol, al acostarse, al despertar, en el bus o caminando .Publicarla, pero no transcurridos 9 días (porque no es novena) sino cuando se de la gana.

Advertencia: el efecto puede ser irreversible.

Paloma Bahamón Serrano.



Otra tristeza marina
Para R.B.A (Q.E.P.D)


Mi dolor tiene el néctar de la arena,
humedad estéril
que demarca mi destierro: la tristeza,
esa forma que tiene la sombra de una lágrima
mar adentro.

Sobre los vidrios,
sobre los charcos,
sobre mis manos,
la lluvia.
La misma en la que cabalgó hace un siglo la jovialidad.
La misma de mis dedos
a tientas por el sendero del no retorno.

Desde esta resignación salobre
apodada duelo,
te sueltas de mis ojos,
caes por mi cuerpo,
largo hilo sa(n)grado que absorbe la tierra.
Me llevas en huída hasta la caverna
donde escucho impotente
cómo el ritmo acuoso de cada segundo
anega tu funesta sentencia.

Donde bebo el zumo de las piedras,
retuerzo mis brazos,
muelo mis lagrimas,
escupo ríos de agonía,
recojo agua del pozo de mi ira callada,
junto toda la humedad posible
para regar el árbol ‘in memoriam’
que planté sobre el desierto de tu carne caliza.




Paloma Bahamón Serrano, autora de los trabajos presentados hoy tiene dos libros inéditos: Personajes y cosas y Avidez de mundo. Nació en Bogotá, en 1972. Estudió sociología en la Universidad Nacional de Colombia. Ha trabajado como periodista o maestra universitaria la mayor parte de su vida. Algunos de sus escritos han sido publicados en periódicos nacionales como EL TIEMPO y Vanguardia Liberal.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Antonio Maria Flòrez

Médico, escritor, poeta. Español en Colombia. Colombiano en España. Viajero incansable, Antonio María acompaña hoy esta página desde la distancia.
E.S.



Foto: Victoria Puerta



Desnudo

Nada es tan claro
como tu piel desnuda.
Y
te
toco.
Y
te
huelo.
Y
eres
una flor que huye
apagando
los espejos:
como el viento.



ERA EN REALIDAD

Fue primero un paso y luego otro,
avancé con recato, miedo, incertidumbre;
era la angustia de caminar a tu encuentro,
hacia ti, presencia lenta y solitaria
de pasillos silenciosos y enfermos amarillos.

Fue primero una mirada de soslayo,
luego un leve roce con tu sombra,
y después una sonrisa franca y atrevida;
era en realidad una vaga esperanza
de fundirme con tus labios y habitarte,
a ti, muchacha de lentos pasos blancos
que caminas, verdes los ojos, oculto el sueño,
dormida en el espejo del olvido,
sin nombres, ni pájaros,
crepúsculo rojo tras el cristal de la tarde.



EPIGOLATRIA

A vosotros mis maestros en la palabra,
Juan Goytisolo y José Antonio Gabriel y Galán.


"Yo sé bien que te amé" (JAGG)
De eso no me cabe la menor duda, nunca jamás, antes no; jamás amé con tanta sinceridad y pasión. La palabra. Noche y día por ti, en ti y para ti. Incesante. Obsesivo. Tú en mis labios a cada instante. Dolorosamente herido y enfrentado al mundo en la búsqueda de la felicidad. Por ti. La muerte persiguiéndome por las calles y los teléfonos avisando a cada instante la inminente llegada de los verdugos. Pero tú estabas ahí, un nombre escrito en las paredes y en los crepúsculos, con sabor a vino, a saliva, a espaguetis, o tal vez a columpio de infancia en un poema olvidado ya con el silencio. Tú, inventora de nombres, luna llena de julio, eclipse de agosto, sombra de la distancia,

“y luego todo se hizo tan disperso y lejano, " (JAGG)
Disperso. Lejano. Se hace pertinente evocar ahora los movimientos que llevaron a la dispersión. La rutina exactamente dibujada en el tedio de la lejanía, difusa imagen de lo irrecuperable. Fue así, sin darse apenas cuenta. Poco a poco bien lejos, tanteando la distancia, casi a ciegas, sin punto de referencia. Era dar un paso más, verificar el vacío, soltar las amarras de lo cotidiano, descolgarse, caer, rodar a la infinita oquedad, confundido y sin medida, derrapando, horrorizado; acelerar y no ser cuerpo sino viento en la caída, desmayo de la materia en lo insondable. Al fin, leve forma sin masa, molecular aturdimiento del éter,
"tantas veces perdí la memoria al querer ordenar los recuerdos." (3)

domingo, 7 de diciembre de 2008

Agua




La casa del Dragón
que me dio cobijo
antes de tener cuerpo
y aliento.

E.S.

No me interesa

No me interesa saber a qué te dedicas
Quiero saber qué es lo que añoras
y si te atreves a soñar
o alcanzar lo que tu corazón ansía.

No me interesa saber qué edad tienes
Quiero saber si te arriesgarás
a parecer un loco por amor,
por tus sueños,
por la aventura de estar vivo.

No me interesa saber qué planetas están cuadrando tu luna
Quiero saber si has tocado el centro de tu propia pena,
Si has estado abierto a las traiciones de la vida
O te has vuelto marchito y cerrado por miedo a más dolor.

Quiero saber si te puedes sentar con dolor, tuyo o mío,
sin moverte para esconderlo, diluirlo o arreglarlo.

Quiero saber si puedes estar con alegría, tuya o mía,
y si puedes danzar libremente y dejar que el éxtasis te llene
hasta las puntas de los dedos de tus manos y de los pies,
sin advertirnos de ser cuidadosos,
ser realistas o recordar las limitaciones de ser humano.

No me interesa si la historia que me estás contando es verdad,
quiero saber si puedes desilusionar a otros
por ser sincero contigo mismo,
si puedes resistir la acusación de traición
y no traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto confiable.
Quiero saber si puedes ver belleza hasta en los días feos,
y si puedes nutrir tu vida desde la presencia de Dios.

Quiero saber si puedes vivir con fallas, tuyas y mías,
y todavía pararte en la orilla del lago y gritar
a la luna llena plateada... ¡SÍ!

No me interesa saber dónde vives, ni cuánto dinero tienes.
Quiero saber si te puedes parar
después de una noche de pena y desesperación,
débil y moreteado hasta los huesos,
y no obstante hacer lo que debes y necesitas hacer
y seguir adelante.

No me interesa saber quien eres, ni porqué estás aquí.
Quiero saber si te puedes parar
en el centro del fuego conmigo sin encogerte.

No me interesa dónde, qué, o con quién has estudiado,
quiero saber si te sostienes desde adentro
cuando todo se cae a tu alrededor.

Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo
y si verdaderamente disfrutas la compañía que mantienes
en tus momentos de soledad.

Khalil Gibran

La araña

La araña
Metro de París. Foto:Horacio Rosales

Contrastes

Contrastes
Foto: Elsa Sanguino.2004

El cuervo. I

El cuervo. I
Fotografia de Elsa Sanguino.2002

El Cuervo

El Cuervo
Foto:Elsa Sanguino 2002

S/T

S/T
Fotografía de Elsa Sanguino. 1999

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